sábado, 28 de julio de 2007

Capítulo no. %&

Escenas de ballet. Edagar DeGas



Una tarde de DeGas, se apareció frente a mi, después de todo un ciclo sin notarme; tal vez fue mi dulzura ó tal vez mi tímidez, pero quizá mi esencia ingenua de ese entonces, cuando se cree en el príncipe azul y en el "vivieron felices para siempre", cuando crees que el más popular y el más apuesto se fija en la tímida de lentes y se enamora de ella por su forma de ser, que va! eso ya ni en las novelas. En fin, me cegó, me cegaron sus palabras, sus miradas, su belleza, esa utópica perfección que no poseía pero que me hizo creer en el.


Lo demás ya es pasado.

*Lied*
La mañana está de fiesta
porque me has besado tú
y al contacto de tu boca
todo el cielo se hace azul.
El arroyo está cantando
porque me has mirado tú
y en el sol de tu mirada
toda el agua se hace azul.
El pinar está de luto
porque me has dejado tú...
y la noche está llorando,
noche pálida y azul,
noche azul de fin de otoño
y de adiós de juventud,
noche en que murió la luna,
(¡noche en que me has dejado tú!)
Jaime Torres Bodet